El saque, bien hecho
Las reglas del saque son más estrictas que el resto del juego, así que apréndelas primero. Te colocas detrás de la línea de saque, botas la bola una vez y golpeas por abajo, a la altura de la cintura o por debajo, hacia el cuadro cruzado. El saque tiene que pasar la red y botar dentro del cuadro sin tocar antes la pared lateral, y tienes dos intentos, igual que en tenis. Si toca la red y entra, es let y se repite. Parece quisquilloso, pero tras unos cuantos saques te sale solo.
Una puntuación que ya conoces
La forma de contar viene directamente del tenis, así que casi nadie necesita que se la expliquen dos veces. Cuentas 15, 30, 40 y juego, con iguales y ventaja cuando el juego está empatado. Seis juegos ganan el set y los partidos suelen ser al mejor de tres. Una particularidad que conviene conocer es el punto de oro, un único punto a muerte súbita que se juega en iguales en lugar de las ventajas. Es una de las pocas reglas del pádel que cambian de un club a otro, así que pregunta el formato antes de empezar.
Paredes, lets y qué es fuera
Las paredes son lo que más sorprende a los que vienen del tenis. Una bola que sale del cristal de fondo o lateral sigue viva, así que te giras y la juegas después del rebote. Lo que no puedes es dejarla botar dos veces ni mandarla a la malla metálica directa, sin que bote antes. La bola solo es fuera cuando sale de la pista por encima del cristal o golpea la malla antes de botar. Son las reglas del pádel que resuelven la mayoría de jugadas dudosas, y son más sencillas de lo que parecen.